miércoles, 17 de abril de 2019

¿Cómo se ve la velocidad de la luz en cámara lenta?



La luz viaja a 186,000 millas por segundo (300,000 kilómetros por segundo) y se cree que establece el límite de velocidad insuperable del universo. Pero, ¿cómo es realmente la velocidad de la luz?
Puede parecer una pregunta ridícula, pero los investigadores ópticos del Instituto de Tecnología de California (CalTech) construyeron recientemente la cámara más rápida del mundo para encontrar una respuesta.
En un nuevo vídeo publicado en el canal de YouTube de The Slow Mo Guys, los investigadores de CalTech demostraron las capacidades de sus cámaras al filmar un rayo láser que pasa a través de una botella de leche a unos 100 mil millones de cuadros por segundo. A modo de comparación, la mayoría de las películas se graban a 24 fotogramas por segundo.
En las imágenes resultantes, los fotones atraviesan la leche como una nube azul mientras el láser recorre la pantalla de izquierda a derecha. Las moléculas de leche ayudaron a dispersar los fotones en el rayo láser, similar a como las nubes de polvo cósmico dispersan la luz de las estrellas que de otra manera serían invisibles.
Según Peng Wang, el estudiante posdoctoral de CalTech, que mostró la cámara en el nuevo vídeo, la luz viajó a lo largo de la botella en unos 2,000 picosegundos, o 2 millonésimas de segundo.
Sorprendentemente, 100 mil millones de cuadros por segundo es solo una fracción de lo que la cámara CalTech es capaz de capturar. Conocida como T-CUP, la cámara se describió por primera vez en un artículo de octubre de 2018 en la revista Light: Science and Applications, y se informa que es capaz de fotografiar la luz a 10 billones de fotogramas por segundo. Los investigadores desarrollaron T-CUP con el propósito de filmar pulsos láser ultracortos con un detalle increíble, en otras palabras, para capturar la velocidad de la luz.




domingo, 14 de abril de 2019

Las feministas odian menos a los hombres que las que no lo son


A veces toca revisar nuestros lugares comunes para descubrir si en ellos estábamos encerrando creencias erróneas, y hoy vamos a hablar de uno de esos tópicos más compartidos en los últimos tiempos. Resulta que no, las feministas no son unas odiahombres, o al menos no tanto en proporción como una mujer normal y corriente no implicada con la causa.


Preparando el terreno

“A pesar de la creencia popular de que a las feministas no les gustan los hombres, pocos estudios han examinado la precisión empírica de este estereotipo”. Así comienza el estudio de unas investigadoras de la Universidad de Houston. Se valen de los resultados de trabajos anteriores menos rigurosos para indagar en este tema. Uno de sus referentes era un informe que había evaluado si la actitud hacia los hombres de los universitarios y universitarias que cursan un semestre de “women studies” era distinta frente a los alumnos que no lo cursaran después de este aprendizaje. Aunque los que habían asistido a las clases se identificaban más fácilmente con la etiqueta del feminismo, sus actitudes hacia los hombres no variaron.
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Otro análisis anterior también mostraba que las asistentes a la National Organization for Women no odiaban más a los hombres que las mujeres regulares. Pero para las evaluadoras de Houston la muestra de estos dos trabajos era demasiado pequeña, así que realizaron esa misma evaluación ellas mismas estudiando las respuestas de cientos de universitarios de su universidad.
El cuestionario empleado para distinguir qué actitudes eran prejuiciosas hacia los hombres fue el “Inventario de ambivalencia hacia los hombres”, empleado también por otros muchos sociólogos en el pasado. Sus preguntas buscan señalar creencias sexistas hacia los hombres y las agrupan en dos categorías, “benevolencia hacia los hombres” y “hostilidad hacia los hombres”.
La benevolencia son creencias como que los tíos dependen de las tías, que ellas deben ser protectoras hacia ellos o que ellos deben sacrificar su economía para mantener a su esposa. La hostilidad define la adhesión a ideas como que los hombres actúan como bebés cuando enferman, que los hombres que ayudan a una mujer buscan mostrar su superioridad, o que la mayoría de los hombres en posición de poder acosan sexualmente a las mujeres.

Feminismo es igualdad, en teoría y en práctica

Y sí, tanto las mujeres como los hombres del grupo de alumnos que se identificaba a sí mismo como feminista en alguna de las variantes de esta ideología daba resultados de adhesión significativamente más bajos tanto en “benevolencia” como en “hostilidad” hacia los hombres que el otro grupo. Eran los y las universitarias (pero especialmente las mujeres) que no se reconocían como parte del movimiento las que tendían a tener en peor consideración a los hombres.
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Esto es algo que no sorprenderá a nadie que conozca los preceptos más básicos del feminismo, ese conjunto de ideas que busca que hombres y mujeres deben ser iguales en derechos. El feminismo mayoritario y buena parte de los alternativos critica las manifestaciones de la masculinidad que generan desigualdad de género, violencia o explotación sexual hacia las mujeres, pero no es lo mismo criticar la masculinidad tóxica que odiar a los hombres o a la masculinidad en su conjunto.
Ahora bien, como apuntaban Kristin J. Anderson, Melinda Kanner y Nisreen Elsayegh, los estudios anteriores indagaban en la relación entre la identificación feminista y el apoyo o no al actual marco de desigualdad de género (es decir, la teoría) pero no se centraban exclusivamente en esas actitudes específicas y reales de las feministas hacia los hombres (la práctica), como sí investigaron en Houston. Las feministas como colectivo no sólo quieren que hombres y mujeres sean iguales, sino que tienen menos prejuicios contra los hombres.
Resumiendo: como apuntaba el investigador que nos dio la pista de este estudio, existirán mujeres feministas que sean odiahombres, que tengan prejuicios negativos hacia ellos, pero será más común encontrarse a gente que piense así entre las que no se identifiquen con el movimiento. Es más probable que trate de forma justa al hombre la que estudia a Simone de Beauvoir o la que retuitea a Leticia Dolera que la que dice "ni feminismo ni machismo, igualdad".

¿Por qué las mujeres no-feministas piensan peor de los hombres que las feministas?

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Respuesta corta: no se sabe. Respuesta larga: las investigaciones anteriores apuntan a un par de teorías. Un trabajo demostró que, en las naciones en las que las relaciones entre hombres y mujeres son más desiguales, los ciudadanos y ciudadanos tienden a adherirse más tanto a creencias de “hostilidad hacia los hombres” y “benevolencia hacia los hombres”. Es decir, que las personas que viven en países más tradicionales, donde los roles de género están más marcados, generan en las mujeres más resentimiento y dependencia hacia los hombres.
Otra teoría posible es que, precisamente en esas culturas y ambientes (tanto los países como las esferas en las que se mueven mujeres no-feministas), los hombres sean peores y por eso tengan mala opinión de ellos. Estudios estadounidenses han demostrado que los hombres que más apoyan la masculinidad tradicional tienden a marcar unos índices mayores de hostilidad, violencia, aflicción psicológica y abuso de sustancias. Es de creer que las no-feministas se rodeen más fácilmente de hombres tradicionales que las que sí sean feministas.
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No sólo las mujeres se benefician del feminismo, los hombres también.Además de todo lo relatado, los sociólogos han descubierto que las mujeres heterosexuales no-feministas, por apoyar ideas de género más conservadoras, exigen que los hombres sean más típicamente hombres. Que demuestren mejores atributos físicos, que tengan mayor poder adquisitivo, etc. Las mujeres heterosexuales feministas son más tolerantes con los hombres en estos aspectos, lo que lleva a los hombres a un menor estrés de género para encajar en la norma.
De todas formas, sí hay un tópico acerca de las feministas que es cierto: se casan menos y tienen menos hijos. Si se las va a atacar por algo que sea cierto, habrá que ir por ahí.

jueves, 11 de abril de 2019

¿Qué sabemos sobre el funcionamiento de la acupuntura?


Se han realizado experimentos científicos tratando de entender si funciona o no la acupuntura. Y si lo hace, ¿cómo es este mecanismo? 


Si no deseas leer todo el artículo puedes ver el siguiente video:



La acupuntura es una práctica de origen chino que se ha popularizado en todo el mundo. Se basa en colocar agujas pequeñas en partes estratégicas del cuerpo con fines terapéuticos para disminuir el dolor. Algunos explican que el método funciona porque el cuerpo humano tiene un flujo de energía y la enfermedad es consecuencia de un bloqueo o desequilibrio en esta energía vital… también llamada qí. (Como en Dragon Ball)
El enfoque de la ciencia implica cuestionarlo todo,  también las técnicas de medicina alternativa.
Una de las historias que más popularizó la acupuntura fuera de China fue la de James Reston -periodista ganador de dos premios pulitzer, su relato hizo trascender la acupuntura-. Su historia es de julio de 1971 y con el paso del tiempo y el paso del relato de boca en boca, la historia va cambiando un poco. Quizás habrás escuchado que James fue “anestesiado” únicamente con acupuntura durante una cirugía de apéndice. Sin embargo, la historia original -que puedes leer tú mismo- explica que Reston fue anestesiado de manera ordinaria con una epidural de xilocaina y benzocaina y solo 24 horas después de la cirugía, fue tratado con acupuntura buscando reducir sus malestares post-operatorios.
                            
Hay literatura en la que se analizan casos en China, entre 1958 y hasta a mediados de los 70’s que fueron descritos como ejemplos de la sustitución de la anestesia con acupuntura, sin que esto fuera realmente el caso. En algunos de estos casos, el paciente recibía un anestésico, igual que pasó con Renton y casos en los que simplemente el paciente soportaba penosamente el dolor porque todo el proceso era vigilado por un representante de la “revolución cultural”.  
Así que concretamente podemos decir que el uso de la acupuntura como sustituto de la anestesia, es falso.
Probar la acupuntura y su eficacia con el método científico implica que el paciente, o el paciente y quien aplica el tratamiento (depende del diseño de experimento), no sepan que se está realizando un experimento en que quizás no se esté llevando a cabo el proceso de acupuntura real. De manera que cuando se le pregunte al paciente si siente o no efectos, su respuesta no dependa de si el cree que la acupuntura funciona o no… muchos de los artículos sobre el tema tienen problemas metodológicos en este punto y por ello sus conclusiones no se sostienen.
Por ejemplo hay un artículo en el que se experimenta con pacientes que reportan dolor crónico de hombro y a algunos de ellos les aplican acupuntura “falsa” en la pierna… y pues, quienes reciben la acupuntura “falsa” no reportaron mejoría, pero… es fácil argumentar que un paciente puede pensar que si lo están picando en la pierna, no es lógico esperar un efecto en el hombro…
El artículo de 2007 de Haake et al, es probablemente el primero que logra mostrar de manera efectiva la comparación entre la acupuntura y la aplicación “falsa” de acupuntura, y a partir de éste, otros han logrado replicar sus resultados con tácticas distintas.

¿De qué se trata esto de acupuntura “falsa”?
Hay al menos dos maneras de aplicarla:
  1. Aplicar acupuntura en puntos inventados, distintos a los que utilizan los practicantes regulares. Este caso requiere que quien aplica la acupuntura esté consciente de que “en realidad no está aplicando acupuntura”, o que sea alguien sin experiencia que se entrene explícitamente para el experimento enseñándole erróneamente la teoría -de manera intencional-.
  2. Tener un aplicador regular de acupuntura, utilizando una lanceta “trucada” que “pica” la superficie de la piel pero se retrae… algo así como los cuchillos que usan algunos magos para sus trucos. Para este caso se requiere la manufactura de lancetas que den la misma sensación a quien recibe el “piquete” para no echar a perder el experimento.

¿Y cuál es la conclusión de estos experimentos y sus réplicas?
  • La acupuntura y la acupuntura falsa, ambas, fueron consideradas mejores por los pacientes que el medicamento tomado, la terapia física y el ejercicio.
  • La acupuntura y la acupuntura falsa, funcionan IGUALMENTE BIEN, de manera estadísticamente indistinguible, una de la otra.
  • Ambas funcionan tan bien como un placebo: Como un efecto de corto plazo en la disminución de la percepción del dolor.
 A ver, vamos por partes: ¿Aún la acupuntura “falsa” fue PREFERIDA por los pacientes sobre el medicamento, la terapia física y el ejercicio? Sí, al parecer… quienes reciben acupuntura, perciben que alguien los está cuidando mejor.
¿Y podemos preguntarnos qué pasa con la gente que fue operada sin anestesia y con acupuntura? ¿no hubo efecto por la acupuntura?
Resulta que también hay casos documentados de personas que tenían condicionamientos para aumentar su umbral de dolor al recibir una inyección aunque la inyección fuera solo agua salina.
Ahora, si funciona tan bien como un placebo... ¿cómo puede ser que si ni siquiera te pican, aún así puedas sentir alivio?
En el artículo que incluyo en las referencias de Chae, encontrarás cómo se realizó un escaneo en el cerebro de los pacientes mientras se realizaba acupuntura en una mano de hule y no en su cuerpo. Es correcto, es increíble que nos puedan confundir con una mano falsa, pero sucede. En estos experimentos se utilizó un arreglo de espejos para convencer al cerebro de los pacientes de que al picar la mano de hule, estaban recibiendo ellos el tratamiento. Y la respuesta del paciente era medida con el escaneo cerebral y era equiparable a la respuesta de un paciente que sí fuera picado genuinamente con acupuntura.
Con esto, se eliminaron dos de los argumentos típicos que pretenden explicar el funcionamiento de la acupuntura:
1. La acupuntura NO funciona porque se toquen terminales nerviosas, ya que la mano de hule… no tiene terminales nerviosa.
Y 2. La acupuntura NO funciona porque module el qi o fuerza vital, ya que la mano de hule, no está viva.
 
Lo que este experimento sugiere es que el efecto de la acupuntura, real, falsa, o en un miembro de hule.. se debe a que el cerebro reacciona a la idea de ser picado para sanar, por eso se le considera un placebo.

Ahora… no quiero confundirte… pero sí quiero que sepas que hay un tratamiento en fisioterapia, en el que se utilizan agujas para picar los músculos. Le llaman “punción seca” o fisioterapia intramuscular. Esto NO es lo mismo que la acupuntura, aunque en ambos casos hablemos de pequeñas agujas.
La punción seca se utiliza en casos de déficit de movimiento funcional o dolor neuromuscular, como por ejemplo cuando traes problemas del tendón de aquiles, fascitis plantar, dolores articulares en rodillas, dolor cervical, lumbar y otros... Lo que se hace es una pequeña fisura que llega a la superficie del músculo o tendón afectado… una de las respuestas del organismo a esta punción es una contracción muscular brusca involuntaria o dicho de otro modo, un “espasmo” (a veces lo que se ve es que la aguja “tiembla”), el cuerpo también libera como respuesta endorfinas, o muestra un cambio en el flujo sanguíneo en la zona. Hay mucha literatura dentro de la fisioterapia de evaluaciones de este tipo de punciones y la medición física de sus efectos locales.


Finalmente, en casos desesperados se toman medidas desesperadas… pero hay que considerar que la acupuntura también conlleva algunos riesgos. Siempre que hacemos una abertura en la piel, aunque sea pequeña, existe el riesgo de infección. En la última década han aumentado los reportes de infecciones por micobacterias de este tipo. También hay algunos reportes de decesos a causa de pinchazos incorrectos en el corazón y pulmones, así como daños en arterias e hígado, problemas nerviosos, shocks, hemorragias, etc. Esto no es tan común, pero sí ocurre.
También existe el riesgo de que el paciente al probar la acupuntura y ver que no le elimina el dolor, le refuerce la idea de que ya nada va a ayudarle.
Quizás recuerdes también algunos casos que han llegado a los medios de personas que tenían agujas de acupuntura alojadas en lugares inusuales de su cuerpo, mismas que tuvieron que ser retiradas quirúrgicamente.
  Fuentes:
ScienceBasedMedicine.org [Internet]. Atwood KC.Acupuncture Anesthesia: A proclamation from Chairman Mao; 2009 May 15
Reston J. Now, About My Operation in Peking, New York Times, July 26, 1971:
BodyInMind.org [Internet]. O'Connell N.Location location location! Acupuncture and chronic shoulder pain: CAM or Sham?; 2011 Mar 8
Woo PC, Lin AW, Lau SK, Yuen KY.Acupuncture transmitted infections. BMJ. 2010 Mar 18;340:c1268Oh, I.PubMed #20299695.PainSci #55627.


miércoles, 10 de abril de 2019

Descubren una nueva especie humana: el Homo luzonensis

La cueva de Callao, en Filipinas, es una enorme cavidad con siete cámaras, pero lo más interesante está muy cerca de la entrada. Allí se han desenterrado 13 huesos y dientes que, según sus descubridores, pertenecen a un nuevo miembro de nuestro propio género al que han bautizado Homo Luzonensis y que vivió hace al menos 67.000 años en la isla de Luzón.



El hallazgo obliga a cambiar los libros de texto —otra vez—, pues la lista de miembros del género Homo que habitaban la Tierra en este periodo pasa de los cinco conocidos (neandertales, denisovanos, hobbits de Flores, erectus y sapiens), a seis.
Todos estos homininos son una familia variopinta de primates unidos por lazos de parentesco más recientes que con los otros homínidos vivos, como los chimpancés o los bonobos. Cada uno representó un experimento evolutivo más o menos exitoso. Todos se han extinguido menos uno, el Homo sapiens, quien cada vez que encuentra un nuevo pariente se pregunta por qué ellos desaparecieron y nosotros no.
El humano de Luzón es un enigma. Es imposible saber cómo era su rostro, pues no hay fragmentos de cráneo, ni qué estatura tenía, porque el único hueso disponible que podía tallarle, el fémur de un muslo, está partido. Los restos hallados, el primero una falange hallada en 2007 que data de hace 67.000 años, y el resto hallados entre 2011 y 2015 con una antigüedad de al menos 50.000 años, pertenecieron a dos adultos y un niño. Sus dientes, dos premolares y tres molares, son muy pequeños, parecidos a los de un humano actual o a los del Homo floresiensis, el hominino asiático de un metro de estatura y cerebro de chimpancé que vivió en la isla indonesia de Flores en la misma época. En cambio, los huesos de manos y pies son mucho más primitivos, comparables a los de los australopitecos que vivían en África dos millones de años antes y cuyas extremidades estaban adaptadas para vivir colgados de los árboles.


Los dientes de 'Homo luzonensis' hallados en la cueva de Callao (Filipinas)
Los dientes de 'Homo luzonensis' hallados en la cueva de Callao (Filipinas) CALLAO CAVE ARCHAEOLOGY PROJECT


“Si miras cada uno de estos rasgos por separado los encontrarás en una u otra especie de Homo, pero si coges el paquete completo no hay nada similar, por eso esta es una nueva especie”, explica Florent Détroit, paleoantropólogo del Museo Nacional de Historia Natural de París y coautor del estudio que describe la nueva especie, publicado este miércoles por la revista científica Nature. Ha sido imposible extraer ADN de los restos, lo que aumenta el misterio sobre su origen.
“Este hallazgo va a generar un enorme debate”, opina el paleoantropólogo del CSIC Antonio Rosas. “No es fácil evaluarlo porque hay muy pocos fósiles, pero hay base para proponer que sea una nueva especie. Lo que está claro es que ratifica que la diversidad de nuestro género es increíble y está en la antítesis de ese modelo lineal que representa a una especie de primate tras otra hasta culminar en los sapiens”, señala. Para Rosas lo más importante es que esta especie demuestra un camino alternativo de evolución al nuestro caracterizado por el aislamiento.
Luzón ha estado rodeada por mar desde hace dos millones y medio de años. El humano hallado en la cueva de Callao tuvo que cruzarlo, nadie sabe cómo. Es lo mismo que hizo el hombre de Flores para llegar a su propia isla, donde fabricaba herramientas de piedra tan sofisticadas como las de los sapiens. En Cagayan, un valle cercano a la cueva filipina, se han hallado herramientas de piedra que delatan la presencia de homininos hace al menos 700.000 años, por lo que es posible que se tratase de los luzonensis. Es en este punto se abren al menos tres diferentes posibilidades sobre su origen.


Uno de los restos óseos hallados en Callao (Filipinas).
Uno de los restos óseos hallados en Callao (Filipinas). MNHN


La más plausible es que esta especie descienda del Homo erectus, el primer hominino que salió de África y pobló Asia hace 1,8 millones de años. Todos los humanos actuales venimos de otra oleada de Homo sapiens muy posterior que salieron de África hace unos 70.000 años.
El luzonensis sería un descendiente de los erectus que llegaron a lo que hoy es China. Al igual que su congénere de Flores habría evolucionado durante decenas de miles de años aislado con las presiones evolutivas que eso supone, lo que posiblemente le transformó en un humano de dimensiones más pequeñas que sus ancestros. Esta posibilidad la apoya el tamaño de los dientes y también el del metatarso de la mano, cuyas dimensiones coinciden con las de los negritos —explica Détroit—, humanos actuales que viven en Filipinas, Malasia y las islas Andamán que no suelen superar el metro y medio de estatura. Es este un dato inquietante si se suma otra evidencia reciente: los jarawa de Andamán tienen un 1% de ADN de otra especie de Homo sin identificar, fruto de un cruce hace miles de años.
La segunda opción es que luzonensis provenga de una oleada que salió de África antes que erectus, posiblemente de australopitecos. No hay fósiles para sostener esta hipótesis, pero puede argumentarse por la morfología frankensteiniana del luzonensis. Una tercera opción, defendida por Chris Stringer, investigador del Museo de Historia Natural de Londres, es que los Homo de Luzón y Flores descienden de un antepasado común local que surgió en la isla de Sulawesi, donde se han hallado herramientas de piedra de unos 110.000 años.
El polémico paleoantropólogo estadounidense Erik Trinkaus opina que ninguna de las opciones es plausible y asegura que luzonensis era un individuo enfermo, lo mismo que se dijo en su día del hobbit de Flores. “Es una rareza que debe ser considerada en el contexto del Pleistoceno, en el que eran muy abundantes las malformaciones”, explica. Puede que no sea algo tan descabellado dado el nuevo paradigma desvelado por la genética en el que neandertales, sapiens y denisovanos se cruzaron y tuvieron hijos fértiles. “El debate está demasiado polarizado, no creo que el Homo floresiensis sea un Homo sapiens patológico, pero sí que tiene patologías, algo que tampoco es de extrañar si estás hablando de una población aislada, con altos niveles de endogamia y que sufre además un proceso de enanismo insular que afecta a procesos de crecimiento general, sobre todo cuando se ha visto que las hibridaciones entre especies producen patologías”, apunta María Martinón, directora del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana.
Los hobbits de Flores desaparecieron hace 50.000 años, justo cuando el Homo sapiens llegó a Asia. La mayoría de los restos óseos de luzonensis tienen justo esa antigüedad mínima, lo que abre un último misterio sobre si los sapiens tuvieron algo que ver en la desaparición de estos dos parientes lejanos que ya no están aquí para explicar su historia.

domingo, 7 de abril de 2019

'Boom' de denuncias por cuestionar las seudoterapias

El debate sobre las pseudociencias podría trasladarse ahora a los tribunales. Defensores y detractores de las denominadas 'terapias alternativas' anuncian a través de las redes sociales una nueva "avalancha de denuncias" de quienes sostienen la eficacia de estas pseudoterapias hacia quienes cuestionan de manera pública su validez. "En las últimas semanas, quizás meses, estamos viendo un aumento exponencial de este tipo de demandas", alerta Fernando Frías, abogado, miembro de asociaciones escépticas y asesor legal de algunos de los acusados. "Hasta ahora, la gran mayoría de quejas hacia los escépticos no iban más allá de las amenazas. 

Expedientes acumulados en un juzgado, en una imagen de archivo
En las últimas semanas, en cambio, están llegando cada vez más burofaxes, demandas de rectificación y conciliación, denuncias y querellas en los que se acusa a los escépticos de injurias, calumnias e incluso delitos de odio por sus críticas", añade el letrado. Las asociaciones de pacientes, profesionales y escépticos, los divulgadores científicos, los medios de comunicación y también los propios periodistas, se sitúan ahora en el centro de este nuevo 'boom' de casos judiciales. 

"Todo esto está ocurriendo en un momento en que el debate sobre las pseudoterapias se ha extendido a la opinión pública, por lo que cualquier opinión expresada, en un sentido u otro, tendrá mucho más impacto que hace unos años", argumenta Vicente Prieto, presidente de Círculo Escéptico, una de las principales asociaciones de críticos con las pseudoterapias del país. "Esto nos lleva a un escenario de lucha desigual. Los escépticos salimos a defender la evidencia científica porque sentimos que es nuestro deber ético. Los gurús de las pseudoterapias utilizan todas las armas legales disponibles para proteger sus intereses económicos", reflexiona. Ante la amenaza de los tribunales, el debate sobre estas polémicas disciplinas sin eficacia probada adquiere otros tintes.

 De hecho, no es raro que muchas de las fuentes interpeladas para hablar de pseudoterapias extremen sus precauciones antes de soltar palabra. En el caso de las víctimas de curanderos, además, es habitual que muchas de estas prefieran ocultar su identidad ante el miedo de que su historia les pueda acarrear una denuncia. "Aquí hay que tener en cuenta que hay curanderos con bufetes de abogados encargados de defender su reputación.

 También tenemos constancia de que hay abogados especializados en este tipo de cuestiones que están busca de nuevos casos y que se dedican a hacer llamamientos públicos para que interpongan más denuncias", argumenta Frías. Un debate judicializado No es la primera vez que este tipo de disputas se acaban judicializado. En el 2008, el escritor Simon Singh fue denunciado por la asociación británica de quiropraxia a raíz de la publicación de un artículo en el que se definía a la entidad como un ente que "promueve tratamientos engañosos". En el 2010, Fernando Cuartero, catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), también fue denunciado y juzgado por calificar de 'vulgares estafadores' a unos espiritistas. En ambos casos, los críticos fueron absueltos tras un largo proceso judicial. Otros periodistas y divulgadores, en cambio, sí que han sido condenados (con sanciones más o menos simbólicas) al considerar que sus críticas podían vulnerar el honor, dignidad o reputación de los curanderos interpelados. 

En estos casos, los tribunales deben juzgar, caso por caso, si es más importante proteger el derecho a la información y a la libertad de expresión (en el que se amparan los críticos de las pseudoterapias) o el derecho al honor (que defienden los curanderos interpelados). Cada historia, claro está, tiene sus matices. Pero a grandes rasgos, los juristas recuerdan que toda 'crítica' en la que se respete la verdad, que sea de interés público y que no se plantee explícitamente con el ánimo de ofender debería prevalecer. "Hay ocasiones en las que, por más que tengamos pruebas de que alguien está cometiendo una fraude, tenemos que medir cautelosamente nuestras palabras. Puedes decir que lo que está haciendo es una estafa, no que él es un estafador", argumenta Prieto. Sin estas precauciones, el riesgo es elevado. 

Las voces de los escépticos 


"En el último año he recibido más de 10 amenazas de denuncia, dos demandas de conciliación de asociaciones de profesionales pseudocientíficos y una demanda civil. Me acusan, entre otros, médicos que emplean las 'vibraciones cuánticas' o la introducción de agua y ozono por el recto como terapia", explica Fernando Cervera, biólogo, divulgador científico y crítico de las pseudoterapias. "Las denuncias son la forma más clara y directa que tienen de silenciarlos. O, al menos, de intentarlo. Se trata de una estrategia de acoso y derribo con la que atacan a todos aquellos que se atreven a denunciar públicamente unas prácticas con las que se están estafando a centenares de pacientes y que, en el peor de los casos, incluso le pueden costar la vida a una persona", añade. "Mi historial de denuncias con el mundo de las pseudociencias también es muy extenso", explica Emilio Molina, vicepresidente de la Asociación para Proteger al Enfermo de las Terapias Pseudocientíficas (APETP). En su caso, la mayoría de las demandas provienen de promotores de una teoría que sostiene que todas las enfermedades son causadas por traumas no resueltos. "Hemos llegado a un punto en que el debate se ha polarizado. Los críticos sabemos que tenemos a la evidencia científica de nuestro lado. Pero no es suficiente. Los curanderos disponen de tiempo y recursos para invertir en su defensa, algo que nosotros no siempre tenemos. Así que al final del día, lleguen las amenazas que lleguen, tenemos que tener clara una cosa: no tienen razón, tienen dinero", zanja el escéptico.

domingo, 24 de marzo de 2019

Cómo la testosterona del mellizo varón afecta a su hermana

Durante el desarrollo fetal de una pareja mixta de mellizos, la exposición a la hormona masculina reduciría el éxito social y económico, así como la fertilidad de ella.

Dentro del útero materno, la exposición a la testosterona de su hermano mellizo influenciaría la vida adulta del feto femenino. Así concluye un estudio publicado en tiempo reciente por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences
En concreto, estas mujeres presentarían una menor probabilidad de completar la educación secundaria y universitaria, un 15,2 y un 3,9 por ciento, respectivamente. Ello repercutiría de forma negativa en su nómina salarial a lo largo de toda su vida laboral. Asimismo, a nivel personal, también reduciría, en un 11,7 por ciento, las expectativas de contraer matrimonio, así como la tasa de fertilidad, en un 5,8 por ciento.

Para la mujer, compartir útero con un hermano mellizo resultaría en alteraciones físicas y de conducta que impactarían en el éxito de su vida adulta. [iStock/janulla]



La investigación, liderada por Kjell G. Salvanes y su equipo, de la Escuela de Economía de Noruega, en colaboración con científicos estadounidenses, recoge datos de 13.800 parejas de mellizos noruegos nacidos entre 1967 y 1978.
Después de considerar factores como la fecha de nacimiento, la educación y edad materna y el peso de los bebés al nacer, el análisis estadístico reveló que, en parejas de mellizos mixtas, compartir útero con un hermano varón se asociaba con un peor rendimiento académico, bajas perspectivas laborales y menor probabilidad de contraer matrimonio o de concebir hijos.
Para los investigadores, estos resultados confirmarían la hipótesis de la transferencia de testosterona entre mellizos. Ésta sugiere que la hormona masculina induciría cambios en el organismo femenino capaces de alterar rasgos físicos y de conducta. Efecto que, a largo plazo, impactaría en las distintas etapas vitales de ella. En cambio, no se observó influencia alguna de las hormonas femeninas sobre los varones.
El estudio de mujeres cuyo mellizo pereció antes del primer año de vida, y por lo tanto educadas como hijas únicas, produjo los mismos resultados. Por consiguiente, los autores descartaron que la crianza junto a un hermano fuera el origen de dichas diferencias.
En los últimos años, la tasa de nacimientos múltiples ha aumentado a consecuencia de varios factores, como el incremento de los tratamientos de fertilidad. Salvanes y sus colaboradores destacan que por tanto cada vez más niñas se expondrán a niveles altos de testosterona durante el desarrollo embrionario. Aunque la presente investigación solo contempla datos de la población noruega a lo largo de un período concreto, no descartan que las conclusiones pudieran aplicarse a otros países. Sin embargo, será necesario realizar nuevos análisis a fin de confirmar el hallazgo.
Referencia: «Evidence that prenatal testosterone transfer from male twins reduces the fertility and socioeconomic success of their female co-twins», de A. Bütikofer et al., en Proceedings of the National Academy of Sciences, publicación avanzada en internet el 18 de marzo de 2019.