domingo, 13 de abril de 2014

Logran captar explosión de supernovas en tiempo real

El descubrimiento constituye un hito para la astronomía, puesto que nunca antes se había monitoreado la explosión de estrellas prácticamente en vivo: investigadores del Laboratorio de Astroinformática del Centro de Modelamiento Matemático
Científicos chilenos lograron observar por primera vez una explosión de supernovas en tiempo real a tan sólo horas de su aparición en el cielo, informaron hoy fuentes del Centro Astroinformático de la Universidad de Chile.
que-es-una-supernova
"El descubrimiento constituye un hito para la astronomía, puesto que nunca antes se había monitoreado la explosión de estrellas prácticamente en vivo", dijeron en un comunicado investigadores del Laboratorio de Astroinformática del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de esa universidad y del Instituto Milenio de Astrofísica.
Para realizar la observación, los investigadores desarrollaron un nuevo software de análisis, capaz de diferenciar entre pares de imágenes y filtrar sólo aquellas con variaciones que correspondieran a nuevas estrellas en el cielo.
Asimismo, se apoyaron en herramientas estadísticas y de inteligencia artificial, según los científicos.
"El inédito monitoreo digital del espacio en tiempo real, nos permitió detectar al menos 12 supernovas, es decir, la muerte explosiva de estrellas, a tan sólo horas de su aparición en el cielo", subrayó el comunicado.
Según el astrónomo Francisco Förster, que estuvo a cargo del equipo de expertos, "en una galaxia se espera que una supernova explote cada 100 años, de modo que la probabilidad de encontrar una supernova a solo horas de su aparición es extremadamente baja".
"La búsqueda tradicional de supernovas se basa en observar muchas galaxias en largos intervalos de tiempo, días o semanas. En este nuevo experimento se capturó la misma región del cielo a intervalos de sólo dos horas, garantizando que las supernovas descubiertas fueran muy jóvenes", explicó Förster.
El astrónomo puntualizó que el estudio de los datos capturados permitirá descifrar aspectos nunca antes observados sobre las primeras horas de vida de las supernovas.
El director del CMM, Alejandro Jofré, indicó que "este nuevo procedimiento para detectar supernovas, a partir del modelamiento matemático y análisis astronómico en tiempo real sobre big data, es una nueva muestra de interesantes descubrimientos que se producen cuando la frontera de dos ciencias confluyen".
Por su parte, el profesor de astronomía de la Universidad de Chile y director del Instituto Milenio de Astrofísica, Mario Hamuy, aseguró que "este trabajo pionero demuestra que es posible reaccionar de forma rápida a nuevos fenómenos en el universo a través del análisis de grandes volúmenes de datos de forma automática, utilizando un enfoque interdisciplinario y nueva infraestructura tecnológica, indispensable para la ciencia actual".
Junto con el descubrimiento de al menos 12 supernovas de sólo horas de vida, se encontraron cientos de estrellas variables en las regiones más externas de la Vía Láctea y miles de asteroides nuevos para la ciencia, además de objetos variables aún no clasificados.

martes, 1 de abril de 2014

Estado laico a debate


Uno de los mayores beneficios que pueden derivarse de la lectura de un libro es que permite el examen de las nociones propias acerca del tema que trata. Al mismo tiempo, las ideas de los diferentes autores nos permiten asomarnos a nuevos escenarios de los cuales surgen elementos novedosos que nos conducen a niveles distintos en nuestras propias construcciones acerca de las cosas. Es así que se establece ese lazo invisible entre lectores y autores, que en condiciones privilegiadas como la presente* pueden transformarse en un diálogo directo y abierto.

Digo lo anterior por la impresión que me produjo la lectura del libro El estado laico a debate, coordinado por la doctora Griselda Gutiérrez Castañeda. Me voy a referir principalmente a las reflexiones que surgieron luego de recorrer las 226 páginas, escritas por personalidades a las que mucho admiro, como Ambrosio Velasco Gómez, Alberto Arnaut Salgado, Miguel Concha Malo, Roberto Blancarte, Rodolfo Vázquez, Ricardo Tapia Ibargüengoitia, Liz Hamui Sutton, Gabriela Rodríguez y María de Jesús González Pérez.

El primer aspecto que me interesa destacar tiene que ver con la tensión que ha acompañado y acompaña al desarrollo de nuestro país; una tensión que es generada por las expresiones propias de la laicidad que busca la convivencia entre la pluralidad, y las creencias religiosas que tienden a imponer conductas homogenizantes. Por más que en ocasiones pueden observarse avances en el sentido de una mayor apertura y tolerancia a las diferentes formas de entender el universo y lo humano, estos siempre se acompañan de reacciones que buscan impedirlos.

Así, el derecho de las mujeres a decidir la interrupción del embarazo antes la semana 12 de la gestación en la ciudad de México tuvo como respuesta casi inmediata la adopción de medidas más severas en 17 entidades de la República Mexicana contra el aborto, que incluso han llevado a prisión a varias mujeres.

Pero esto no ocurre solamente en México, se trata de un fenómeno que se observa en otras latitudes por lo que este debate tiene carácter mundial. No se trata sólo de los países más pobres en los que los bajos niveles educativos y científico-técnicos fortalecen al oscurantismo religioso. En Estados Unidos, por ejemplo, el empleo de células troncales embrionarias ha sido intermitentemente prohibido mediante el empleo de diferentes recursos legales impulsados por los grupos religiosos más conservadores. En España, por ejemplo, recientemente con el ascenso del Partido Popular se han adoptado medidas regresivas que impiden a las mujeres decidir sobre sus embarazos. Todo lo anterior ocurre ahora, en la segunda década del siglo XXI, lo que implica que se trata de un debate inconcluso y una tensión que nos acompañara todavía en los próximos años.

El segundo aspecto tiene que ver con la intervención de los políticos. La lucha por alcanzar el poder y permanecer en él domina a los partidos, organizaciones e individuos dedicados a esa tarea. Lo anterior tiene efectos perniciosos sobre el desarrollo nacional, pues el afán de poder distorsiona áreas como la educación, la banca, las telecomunicaciones, etcétera. De este modo lo que los políticos ven en la Iglesia son votos y ceden a sus presiones. El punto que quiero resaltar aquí es que se asigna un enorme poder de la Iglesia sobre los votantes y vale la pena preguntarse si esto es cierto. En México la mayoría de la población es católica (84 por ciento según el censo de 2010), sin embargo el comportamiento social es laico, pues en temas tan importantes como las uniones conyugales, sólo la mitad de las personas se casan por esta Iglesia (Ver La Jornada 8/03/2011). También esta religión, tan importante numéricamente en nuestro país, demonizó en las pasadas elecciones presidenciales a uno de los candidatos, el cual terminó obteniendo un número más que apreciable de votos (15.9 millones). Lo anterior sugiere que el peso político de la Iglesia está sobrestimado.

El tercer aspecto producto de la lectura de del libro que se comenta, es que el debate ha tomado en muchos aspectos un carácter científico. Desde el inicio de este siglo las discusiones en torno al estatus del embrión humano, por ejemplo, en los debates sobre la clonación humana en la Organización de las Naciones Unidas, se centraba en los aspectos de tipo médico y científico. En México, los argumentos en contra de la interrupción del embarazo estaban basados en razonamientos aparentemente científicos. Los grupos opositores a la despenalización del aborto no emplearon abiertamente argumentos religiosos. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha hecho costumbre respaldar el creacionismo y la enseñanza de la teoría diseño inteligente, con una avalancha de argumentos científicos (o mejor dicho seudocientíficos).

A mí me ha sorprendido en algunos congresos internacionales ver legiones de mujeres jóvenes (como quienes reparten Biblias puerta por puerta) que ofrecen panfletos de apariencia científica muy bien escritos, pero con argumentos falsos contra las tecnologías de reproducción asistida. También grupos que se oponen a casi cualquier avance de la ciencia, llámese nanotecnología, biología sintética o biotecnología, con argumentos de apariencia científica, pero en el fondo coincidentes con las razones anticientíficas y los objetivos de los grupos religiosos. Lo anterior muestra una característica novedosa de los debates que se avecinan.

* Una versión de este texto fue leída durante la presentación del libro El estado laico a debate, realizada el 31 de marzo de 2014 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.



Javier Flores

http://www.jornada.unam.mx/2014/04/01/ciencias/a03a1cie