sábado, 17 de junio de 2017

¿Por qué combatir charlatanes?



Por Martín Bonfil Olivera
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM
Publicado en 
Milenio Diario, 15 de junio de 2011



Varios lectores me hicieron notar que últimamente he abordado en este espacio temas que parecen más quejas que “ciencia por gusto”, en particular cuando combato las tonterías seudocientíficas que muchos charlatanes difunden como si fueran hechos.

Tienen razón, en parte. El título de esta columna promete compartir el gozo de la ciencia, la “experiencia científica”, afín a la experiencia estética que nos producen las obras de arte, pero que antes pasa necesariamente por la razón. El asombro que nos produce la imagen que la ciencia nos da del mundo que nos rodea es siempre el asombro de entender… y luego maravillarse por lo que se ha entendido.

Pero en el mundo no todo es gozo, y la ciencia también tiene sus aspectos odiosos… sobre todo la falsa ciencia. Basta con ver la cantidad de productos milagro que se ofrecen por televisión para darse una idea de cuántos charlatanes se hacen ricos aprovechándose de la credulidad y buena fe de un público que está en una posición desventajosa para darse cuenta siquiera de que se está insultando su inteligencia.

Mis dos anti-favoritos actuales son las pulseras con holograma (Power Balance y demás) que ofrecen aumentar la fuerza física, mejorar el equilibrio e incrementar el bienestar general (además de feas y de que la misma idea es tonta, son un fraude descarado) y la nueva crema “Teatrical células madre”®, de Genomma Labs (empresa que se caracteriza por prometer cosas inverosímiles), que supuestamente “contribuye a la protección del ADN y retrasa el envejecimiento anticipado de la piel favoreciendo los mecanismos naturales para su regeneración” (si uno revisa la letra chiquita de la etiqueta, la crema dice contener, efectivamente, células madre… ¡de manzana! A menos que quiera uno tener cutis de fruta, la simple idea resulta absurda). 

Pero más allá de la falta de respeto y el engaño burdo, los charlatanes tienen un efecto nocivo en la sociedad: fomentan la credulidad, la tendencia a creer cosas sin fundamento. Y una vez abierta la puerta de la creencia acrítica, pueden colarse por ella ideas realmente peligrosas, como la de el VIH-sida no es contagioso o la de que un aparatito con una antena puede “detectar” moléculas de droga o explosivos. Es cuestión de tiempo para que el fraudulento "detector molecular" GT-200, usado por las fuerzas armadas de México en el combate al narco, produzca un accidente grave. Por el momento, al señalar azarosamente, han provocado numerosas violaciones a los derechos humanos de ciudadanos inocentes, que son registrados y hostigados inútilmente.

Sí: las charlatanerías dañan. Vale la pena combatirlas, aunque no siempre sea agradable.

sábado, 10 de junio de 2017

La odisea del espermatozoide.

   Cuánto le tememos a quedarnos embarazadas (o que nuestra pareja esté encinta), ¿verdad? Sin embargo, no es ni por asomo tan fácil como pensamos. El camino del espermatozoide desde el hombre hasta la llegada al óvulo, no es un camino de rosas. Todo en la vagina está diseñado para eliminar a ese invasor, y son multitud de barreras las que dificultan su tarea de fecundar al óvulo. A continuación os contaré la odisea que ha de sufrir un espermatozoide campeón, desde que sale del testículo acompañado con 250-300 millones de "hermanos", hasta que consigue, únicamente él, entrar en el óvulo para dar una nueva vida.



La salida: cómo se preparan para la gran carrera.

   Esta salida está indicada con el pistoletazo de salida que conocemos como eyaculación. En esta salida, unos 250-300 millones de espermatozoides, que han estado madurando durante 2 -3 días, empiezan su tortuosa carrera con una sola meta en la cabeza: ser el primero en fecundar al óvulo.  El primer problema con el que se encuentran los espermatozoides, es su propia síntesis. De todos los espermatozoides presentes en una eyaculación, menos de un 20% son sanos. El resto o ya empiezan la carrera muertos, o se han colado atletas paraolímpicos, que no están bien formados, apenas se mueven o están amorfos, lo que los condena a una muerte pronta y segura. De ahí que sea tan importante aguantar 2 o 3 días sin eyacular para acumular una cantidad suficiente de espermatozoides que garanticen un buen número de individuos sanos y competitivos.  Éstos contarán con una cabeza, donde se encuentra el material genético que ha de introducir en el óvulo y una zona conocida como acrosoma que ayudará a que eso sea posible; un cuello o segmento medio justo debajo, que actúa como motor, quemando energía ATP en las mitocondrias que contiene, para general el movimiento de su cola que actuará como una hélice a propulsión y de la cual depende su supervivencia y su éxito.

  Una excitación máxima por parte del hombre también ayuda a que se eyacule mayor número de espermatozoides y salgan con mayor propulsión, internalizándolos al máximo dentro de la vagina, sorteando así el medio hostil que más adelante describiré.

  Estos espermatozoides empiezan la carrera con cierta ayuda, siendo impulsados junto al líquido seminal producido entre la próstata y vesícula seminal, queproporcionarán a los corredores un suplemento alimenticio y protección, además de un medio que les facilitará sus movimientos natatorios en el interior de la vagina. Y ahora es cuando van a llegar a ella, y donde peor lo van a pasar.


La carrera: la hostilidad de la vagina y útero.

   Han salido del pene. Entrar en la vagina ya es un buen resultado, ya que si la eyaculación ocurre en el exterior, su vida no durará más de unas pocas horas, donde la sequedad y calor del ambiente eliminará el líquido seminal que los nutre y protege, matándolos.

   Ya "solo" tienen por delante 18 cm de camino, bastante largo para un ser que se desplaza a 0.0025 cm/seg. Además, la carrera no puede empezar en peores condiciones. El interior de la vagina es ácido para los espermatozoides, con un pH inferior a 6, cuando el óptimo para ellos es de 7-7,5, que irá "friéndolos" en grandes masas, como si hubiera aterrizado en un infierno, acabando con un porcentaje muy elevado de corredores en los primeros 30 minutos de la carrera. Para suerte de los espermatozoides, el líquido seminal que les acompaña, mantiene un ambiente más propicio para ellos, disminuyendo la acidez vaginal. Si la mujer se encuentra ovulando, su pH aumentará 1 punto, facilitando así la supervivencia de los competidores. Además, se ha descubierto que el orgasmo femenino produce contracciones que facilitan la subida del espermatozoide hacia el cuello del útero, a modo de succionador, de ahí la importancia de que la mujer se excite y disfrute con el sexo.

   Unos pocos millones alcanzan el cuello del útero donde, para pasar, se encuentran con un nuevo obstáculo. La entrada al cuello del útero se encuentra protegida por un moco vaginal, cuya viscosidad depende de si la mujer se encuentra en ovulación o no. En el primer caso, será menos denso, no oponiendo tanta resistencia a la entrada de los espermatozoides, mientras que en el segundo caso, otro montón de ellos quedarán pegados y retenidos hasta su muerte, sin poder finalizar la carrera.

   Los pocos "afortunados" que consiguen pasar al cuello del útero, no se encontrarán con un camino relajado. Al contrario, entrar ahí es entrar en el laberinto del Minotauro. El cuello del útero se compone por una multitud de diminutas ramas de túneles que no llevan a ninguna parte, donde una vez que entran, no son capaces de salir. Sólo el 1% de los espermatozoides que llegan al cuello del útero, son capaces de llegar a la siguiente base: el útero.

   Después del angosto túnel del cuello del útero, llegar al útero supone un paisaje abierto inmenso por el que deben navegar hasta encontrar la entrada a las trompas de Falopio. De nuevo, la ovulación les ayudará, produciendo contracciones del útero y de la trompa de Falopio que alberga al óvulo, facilitando el movimiento de los espermatozoides hacia la zona correcta, no sin antes dejar más caídos por el camino. Pero también aquí se encuentran con otro peligro. Para el útero de la mujer, los espermatozoides son células invasoras que pueden causar daño y enfermedades y, como tal, los atacan sin piedad, enviando miles de leucocitos a su encuentro con un sólo objetivo: caer sobre ellos, encapsularlos y, a la larga, matarlos. Solamente unos pocos cientos corredores de los 250-300 millones que comenzaron la carrera, llegarán a la recta final de las trompas de Falopio.

  Sin embargo, no todos son bien recibidos en este último tramo. Los espermatozoides deben nadar con determinadas características para entrar a las trompas de Falopio, los que lo hagan de forma errante, quedarán fuera. Además posee potencialmente un sistema de reconocimiento celular, donde solo los espermatozoides con las moléculas adecuadas podrán pasar. Pero una vez que pasan esta barrera, ya está casi todo hecho. Las trompas de Falopio tienen un ambiente agradable para los espermatozoides, con un pH adecuado, concentración correcta de iones y hasta nutrientes de los cuales pueden surtirse. Sin embargo, algunos espermatozoides, ya agotados por el viaje, quedan varados en las paredes de las trompas, incapaces de acabar la carrera. Solo unas pocas decenas serán candidatos para ganar la carrera.


Llegada a la meta: perdura por siempre o muere en el intento.

  Ya a escasos centímetros de la línea de meta (el óvulo), los pocos espermatozoides que aún se encuentran con fuerzas para conseguir su objetivo final, recibirán señales químicas del óvulo, que les servirá para orientarse y saber hacia dónde tienen que nadar. Dónde se encuentra su premio. Es entonces cuando los corredores experimentan una hiperactividad frenética,en un proceso conocido como capacitación, donde liberan capas de proteínas, nadando a marchas forzadas a modo de sprint final en busca de la inmortalidad o, por el contrario, un final muy triste al haber llegado tan lejos para nada. 


   Finalmente encuentran el óvulo. Pero éste se va a resistir y no permitirá que cualquiera que llegue sea el campeón, y para ello se encuentra envuelto en varias capas de células que lo protegen y dificultan la entrada del ganador, conocida como zona pelúcida. De los casi 300 millones de espermatozoides que comenzaron la carrera, cerca de una docena llegaron a tocar el trofeo, pero sólo uno de ellos va a ser capaz de entrar y mezclar su material genético, sobreviviendo así, dándole la vida a un nuevo ser humano. Para ello,deberá usar unas enzimas hidrolíticas que contiene su acrosoma, destruyendo su cabeza para ello, pero con lo que conseguirá abrirse hueco en la envuelta del óvulo y convirtiéndose en el único ganador de la intensa y peligrosísima carrera. Una vez éste entre, los pocos corredores que intentaban abrir su entrada, ya pueden cesar su actividad, porque el óvulo se cerrará a cal y canto impidiendo una nueva entrada, condenándolos a ellos también a una futura muerte, que les ha llegado a pocos segundos de conseguir la gloria y la supervivencia.



   Como vemos, en condiciones óptimas es muy difícil sortear todos los obstáculos que la vagina pone para evitar el paso de los espermatozoides, con éxito, pues se carga casi 300 millones de espermatozoides en unas pocas horas. Aún así, siempre puede haber un atleta impresionante que destaque y no se rinda hasta conseguir su objetivo. Eso sí, lo que está casi demostrado (y no necesito estudios para ello, vosotros me daréis la razón) es que cuanto menos se desea que esto ocurra, puf, sale un campeón del testículo y llega a la meta.

   ¿Ya sabíais los peligros que corre un espermatozoide cada vez que sale del pene en la eyaculación?



Tomada de:  http://sciencuriosities.blogspot.mx/2013/09/la-odisea-del-espermatozoide.html

domingo, 28 de mayo de 2017

balada español

Cierra tus ojos
voy a contarte
algo que nunca
te dije antes

Cierra los ojos por un instante
imágenes que no se borrarán
imágenes de un pasado feliz
sueños que nunca llegarán verse realidad...

Y aún así siempre estás allí
y aún así siempre te recuerdo
y mi hogar vuelve a ser cualquier lugar
y mi hogar vuelve a ser tu recuerdo

Y sientes que es tu hora de amar
y sientes que es tu hora de gozar
no distingues entre el bien y el mal
la magia de volver a amar...

Aquí te estaré esperando
aquí te estaba esperando
pero nunca volviste
recordé los viejos tiempos
recordé la luz que me entregabas
pero ahora la penumbra llena
el vació que dejaste tu...

Como me hiciste sentir tanto dolor
sabiendo que estaba aquí
solo me queda aguardar
el triste final
la cuerda alrededor de mi cuello
que el destino reservó para mi...





¿Cuánta información se puede almacenar en tu ADN?

¿Cuánta información se puede almacenar en tu ADN?

     Se empezó con los disquettes de 3.5 Megabyes y hemos llegado a los discos duros más actuales que alcanzan unas capacidades de almacenamiento de unos 12 Terabytes (12.000.000 Megabytes). Capacidad suficiente para guardar 8.000 películas de buena calidad, o más de 2 millones de canciones. Pero ésto se queda corto para almacenar la cantidad de información y archivos qque se generan continuamente entre fotos, vídeos, música, libros, y demás archivos. Los científicos están investigando en este campo y han encontrado un método que revoluciona el almacenamiento de información y que deja en ridículo a estos titanes del "storage" que son los discos duros: el ADN

¿Dónde lo guardamos?


    La investigación con ADN como vía de almacenamiento de información externa lleva ya varios años (comenzó a mediados de la década de 1980), pero científicos de la Universidad de Columbia, en Nueva York, han comenzado actualmente a resolver algunos de los grandes retos de esa técnica: su alto costo y el mucho tiempo necesario para lograrlo con la precisión requerida. Pero esos investigadores han probado nuevos métodos que han permitido codificar recientemente, usando una técnica que permite recuperar completamente toda la información almacenada, 2 Mb de información en una molécula de ADN.

     Los autores de la investigación siguieron un proceso que los llevó de los datos digitales a los biológicos, y luego de vuelta de los biológicos a los digitales.



¿Qué se ha guardado? 



    Se comprimieron en un archivo único poco más de 2  Mb varios tipos de ficheros, entre los cuales un sistema operativo completo, la película corta Llegada del tren a la estación de La Ciotat de los hermanos Lumière, un virus informático, o un artículo científico (como no podía ser de otra forma) de 1948 del teórico de la información Claude Shannon.

     Este avance (que no un descubrimiento, pues ya se ha realizado el almacenamiento y recuperación de datos en el ADN con anterioridad) en las técnicas de almacenamiento en nuestro material genético ha aumentado en más de 300 veces la cantidad de información que podemos guardar y recuperar. Pasando de las "insignificantes" 700 Terabytes de hace unos pocos años, a mas de 215 Petabytes (215 millones de Gigabyes) por gramo de ADN. O lo que es lo mismo, el equivalente a lo que pueden guardar decenas de miles de discos duros comerciales actuales a la vez. 


¿Cómo se hace?


    La función principal del ADN es muy parecida a la de un disco duro de un ordenador. Toda la información para formar y hacer funcionar nuestro cuerpo está almacenada en los más de 23.000 genes que lo componen, Y éstos, a su vez, están determinados por una secuencia concreta de las bases (o letras) adenina (A), timina (T), citosina (C) y guanina (G). Si usamos esas bases en parejas AC y GT para traducir el código binario de 0 y 1,respectivamente, se puede guardar cualquier información en el ADN de un modo similar al que se lleva a cabo en los discos duros y ordenadores.

     Una vez que se almacena la información, sólo hay que decodificarla para recuperar los archivos que hayamos guardado en estas bases. con la técnica adecuada. El único inconveniente que tiene el nuevo método es su costo, desmesuradamente alto. Leer un megabyte de datos almacenados en el ADN actualmente cuesta unos 200 dólares. Escribir la misma cantidad de información costará 12.400 dólares. Sin embargo, los científicos aseguran que en una década este costo se reducirá de una manera exorbitante. Además son inversiones que deben realizarse una sola vez. 


¿Cuánta información podremos guardar?


   Con esta técnica, como se decía antes, se pueden almacenar 215 Petabyes por cada gramo de ADN. Así que, teniendo en cuenta que el ADN del genoma nuclear de cada humano adulto tiene un peso en torno a los 350 g (sin contar el ADN contenido en las mitocondrias de nuestras células, y de bacterias y otros organismos que habitan en nuestro interior), la cuenta es muy sencilla: más de 75 Exabytes(traducido a unidades más cotidianas, son más de 15 billones de canciones en una sola persona). 

    Otra ventaja de almacenar la información en el ADN es la durabilidad del mismo, ya que  puede durar cientos de miles de años si se mantiene en un lugar fresco y seco, como diversos estudios ya han demostrado, y no se deteriorará o se volverá obsoleto como el CD o el DVD. Además, al ritmo que avanza la investigación, pronto el costo y las técnicas necesarias para guardar y recuperar archivos serán completamente asequibles.


    ¿Qué sería lo primero que almacenarías en tu ADN? ¿Los archivos del trabajo? ¿Las fotos y videos de tu teléfono? Cuéntanoslo.

sábado, 20 de mayo de 2017

Abeja reina

Entre las abejas productoras de miel existen castas: unas son reinas y otras obreras. Las diferencias se observan tanto en su conducta como en su aspecto; las obreras son más pequeñas que las reinas.

 Ambas ponen huevecillos, pero sólo los de las reinas son fecundados por el zángano, que es el macho. A las larvas destinadas a ser reinas se las alimenta con una sustancia producida por las glándulas salivales de las obreras, la «jalea real».

Abeja Reina


Cuando las nuevas reinas emergen, pelean entre sí para decidir quién se queda en el panal. La vencedora ataca a la antigua reina, que entonces sale con su enjambre a fundar un nuevo panal.
Hasta hace poco tiempo se desconocía qué era lo que hacía que una determinada abeja se criara como reina, de no ser por la diferente alimentación que recibía.



Hoy se sabe que una enzima, llamada tor, que interviene en la capacidad de reconocer nutrientes y el control del crecimiento, es la encargada de las diferencias entre las dos castas. En las larvas destinadas a convertirse en reinas el gen que produce la enzima tor está más activo.

Cuando este gen se desactiva por medios experimentales en las larvas, ya sea por procedimientos químicos o genéticos, las abejas que se desarrollan tienen más rasgos de obrera que de reina.

En este caso, a diferencia de los seres humanos, la realeza tiene un origen genético.


martes, 11 de abril de 2017

Bosón de Higgs: el secreto está en la masa

Bosón de Higgs: el secreto está en la masa

En este corto, Rubén Lijó explica qué es el Bosón de Higgs, y habla también acerca de la equivalencia entre la masa y la energía (reflejada en la conocida expresión E=MC2), y viaja hasta el Gran Colisionador de Hadrones del CERN, en Ginebra, para entrevistar a investigadores de allí acerca de la partícula de Higgs y de los materiales superconductores que dan vida a la mayor máquina jamás construida por nuestra especie.
El vídeo se trata de un fragmento extraído del documental Del Mito a la Razón.


https://youtu.be/-BAs01xW56A